Análisis de Death Stranding

-

Análisis de Death Stranding

La espera ha parecido eterna debido a un anuncio bastante prematuro, pero Death Stranding ya se encuentra entre nosotros para ofrecer un mundo realmente innovador desde lo jugable hasta lo narrativo de la mano de un Hideo Kojima quien nunca es capaz de dejar indiferente a nadie. El ansia por descubrir los inagotables enigmas que ofrece El Otro Lado por fin serán saciados. Análisis de Death Stranding. 

A pesar de que Kojima puede que lleve en este mundillo muchos más años de lo que tendrá el redactor del presente análisis, no ha tenido para nada fácil el desarrollo de su último videojuego al tener que “empezar desde 0” por los problemas ocurridos en Konami. Y este es un hecho muy importante a tener en cuenta, ya que Death Stranding sigue siendo lo que ha venido ofreciendo reiteradamente el genio creativo hasta la fecha: una experiencia jugable que siempre se desmarca de todo lo que encontramos dentro de una saturada falta de ideas en la industria de videojuegos, con una narrativa realmente enrevesado, inteligente y compleja. Por lo que, si has venido a considerar jugar propuestas muy diferentes a lo que se acostumbra, estas en el lugar correcto 

Para comenzar, Death Stranding está algo lejos de ser la mejor obra del nipón, pero por otro lado está muy cerca a ser su obra más innovadora hasta los momentos, si es que no lo es ya. También hablamos de un título bastante arriesgado, no solo por lo que comentábamos en el párrafo anterior sino porque el núcleo jugable del título trata sobre caminar. De las 45h que puede llevar completar la campaña, quizás 30h de ellas sean llevar una carga de un lado a otro, pero por inexplicable que parezca el presente concepto el cual recordemos que se ha estado convirtiendo en uno de los mayores cánceres de la industria debido a unos desarrolladores que abusan cada vez más de ello para extender superficialmente la duración del videojuego… en Death Stranding funciona a la perfección. 

Hay algo que se debe valorar enormemente aquí, el hecho de que Kojima haya querido prestar atención al recorrido de un Punto A al Punto B pues no es más que la intención de poder erradicar la pesadez que eso siempre significa cuando nos topamos con recorridos bastante elevados. Y no es como que en Death Stranding hablemos de un recorrido de menor distancia porque la verdad es todo lo contrario, PERO lo que si es cierto es que da una enorme satisfacción las distancias que tendremos que sobrepasar, porque Death Stranding es eso, la magia que se esparce a través del viaje y no del destino. ¿Cómo es posible esto? ¿Y qué es lo que implica esto? Gracias a unas cuidadas mecánicas en cuanto al manejo del personaje a través del terreno, de la preparación del viaje a través de una especial atención hacia la topografía y por supuesto sobre la conexión de una sociedad desconectada, en donde la conformación de vínculos a través del mundo es lo que Kojima ha decidido implementar está vez de manera inteligente. La jugabilidad y narrativa están fuertemente cohesionadas, conectada como pocas veces. 

Lo que tiene como consecuencia lo anterior mencionado es lo siguiente: el primer paso para suprimir los muy pocos inspirados viajes desde el punto A al punto B. Ahora lo que nos interesa ¿Cómo es posible que Death Stranding se refuerza en lo que muchos otros videojuegos fallan? A través de sus escenarios aparentemente “muertos” pero realmente variados. No es que a través del videojuego nos toparemos con localizaciones súper elaboradas junto con una suculenta cantidad de estructuras bien diseñadas o zonas de interés, ni siquiera hay una típica ciudad principal a través de las cuales podemos realizar diversas tareas. No, Death Stranding mantiene la esencia de lo que implica llevar un mundo post apocalíptico a sus espaldas, pero sumado al hecho de que su recorrido y exploración están llevados a otro nivel, uno de los puntos más altos de lo nuevo de Kojima ya que deberemos tomar las medidas correspondientes para sobrepasar un escenario con respecto a otro.

Los terrenos no están hechos al azar. El recorrerlos normalmente nos exigirán variedad en nuestras acciones las cuales están acompañadas por unas animaciones que se adecuan a la gran variedad de terrenos existentes. Por supuesto, el desenvolvimiento de nuestro personaje también dependerá del peso que tenga a sus espaldas, por lo que antes de cada misión deberemos ordenar como si de un puzle se tratará todo el cargamento que será necesario entregar y aquellos cargamentos necesarios para asegurarnos de completar dicha entrega. Y no es una exageración si decimos que la cantidad de Gadgets a nuestra disposición para completar las cargas son bastante elevadas, pero la mejor parte es cuando el videojuego te da a entender que cada Gadget quizás no sea el correspondiente para una determinada encomienda. Lo que viene significando que dichos Gadgets quizás sean favorables para un terreno, pero no para a otros y eso es una manera increíble de calibrar nuestra manera de jugar para no estancarnos haciendo siempre las misiones de una misma manera.  

Death Stranding también expande un concepto muy interesante dentro de su jugabilidad y el cual está relacionado con los Dark Souls: poder dejar carteles o señales en los escenarios para la comunidad. Kojima busca que no solo entremos en conexión con la historia de Death Stranding sino también con los demás jugadores quienes poseen el título. Si contamos con una conexión a internet mientras jugamos (no es necesario Plus) podremos ver y usar las estructuras creadas por los demás jugadores, así como también ellos podrán usar las nuestras. Cómo sucedía con el título de Fromsoftware, también podremos dejar ciertas pistas o señales para los jugadores en el que está la posibilidad de advertir de los peligros que pueden derivar la siguiente ruta o incluso si estamos por recorrer un sendero fuera de peligro. Por lo que en aquellos momentos en el que nos encontremos muy exigidos en cuanto a provisiones, nos será un gran soplo de aire fresco encontrar ese generador de energía para nuestros equipos o incluso un refugio para descansar de un viaje que se está complicando más de lo que debería. Realmente es un gran añadido y se relacionada enormemente con el mensaje que quiere dar el videojuego: la importancia del vínculo y la conexión con las demás personas. Lo único que se le puede achacar a esto es que visualizar el minimapa, este se encuentra demasiado cargado de elementos ya que además de encontrarse los iconos de las estructuras u objetos que hayamos empleado, también estarán la de los demás jugadores. 

Debemos destacar que los BTs o entes oscuros, que siempre se han mostrado a lo largo del anuncio del videojuego, también aportan mecánicas frescas que realmente funcionan bien, pero en donde el vídeojuego inexplicablemente falla es cuando debemos encarar a enemigos humanos. Y digo inexplicable porque Kojima es autor de un completísimo videojuego de sigilo en cuanto a jugabilidad o quizás el más completo que se ha podido ver en la historia del videojuego. Hay que matizar que no es necesario que Death Stranding tenga esas mismas mecánicas implementadas, pero lo que si se debe pedir es que puedan funcionar eficientemente si están siendo aplicadas de forma básica o superficial. Pero lamentablemente esto es lo que ocurre en Death Stranding: tanto el combate como el sigilo tienen un acabado muy enclenque con respecto al inconmensurable viaje del Punto A al Punto B. Y está bien que ello pueda suceder, pero parece que los desarrolladores no están siendo conscientes de sus limitaciones ya que en ocasiones nos fuerzan a completar misiones que se basan en esas mismas mecánicas que no están a la altura. Para que no es entendamos mejor, es como querer fichar a Lebron para un equipo de fútbol y tener expectativas de que meta un Hat Trick en su Debut.

De aquí también se deriva otro problema y con la impresión de que podían habérselo ahorrado. El diseño de algunas misiones deja un poco que desear. Vale que, por motivos de historia, no pueda haber una cantidad notable de actividades por hacer, pero es absurdo que en una misión tengamos que subir una montaña para que luego nuestro receptor nos diga que debemos volver de dónde exactamente hemos venido para traerle otra determinada encomienda. Es extremadamente absurdo e innecesario teniendo en cuenta que hablamos de misiones principales y en ciertos aspectos nos puede llegar a recordar lo sucedido con MGS V The Phantom Pain. Kojima todavía no ha terminado de pisar el acelerador en cuanto a mundos abiertos.

Independientemente de ello, los últimos capítulos que tiene para ofrecer Death Stranding es una auténtica montaña rusa sin freno dónde se magnífica todo lo bueno que ofrece su conjunto, sobretodo por una historia qué termina de tener una presencia incontestable en dicha recta final la cual nos hará estar pegados a la pantalla para conocer qué es lo siguiente que sucederá. Todo esto también es logrado gracias a unas cinemáticas impecables que refuerzan si cabe más lo que estamos viendo en pantalla, con actuaciones por parte de los actores como si se tratara de una superproducción de Hollywood, sobretodo en el caso de Mads Mikkelsen. Cómo era de esperar, los personajes tienen un peso bastante importante y muchos de ellos se encuentran muy bien escritos y estructurados, con grandes convicciones que son narradas de manera envidiable. La interacción que se va formando con ellos a través de nuestro protagonista Sam es excelente y siempre vamos a tener la inquietud de querer saber más todos los misterios que los rodean, por lo que aunque las cinemáticas tengan una duración más dilatada que la mayor parte de los Triple A en el mercado, los personajes y el mundo creado por Kojima Productions nos mantendrán con bastante interés por la cantidad de rico material que tiene para ofrecer su universo, sin mencionar que dichas cinemáticas están muy equilibradas por lo que podemos asegurar que lo sucedido en Metal Gear Solid 4 no se presenta aquí bajo ningún tipo de concepto. 

Death Stranding sigue presumiendo de virtudes, esta vez gracias a un innegable gusto y acierto con respecto a la banda sonora del título. Al igual que sucedía con la última obra de Rockstar, en el nuevo videojuego de Kojima la puesta en escena es simplemente espectacular y cautivadora. Encaja tremendamente a la perfección tanto los temas musicales licenciados como aquellos que fueron realizados por el estudio, como si el videojuego hubiera sido creado para las canciones y no al revés. Si bien a lo largo de nuestra aventura por reconectar la sociedad obtendremos diversos temas musicales, estos no podrán ser usados durante los mandados sino cuando estemos reposando en nuestra habitación o en algún refugio. De igual forma, al estar aproximándonos a nuestro destino, viendo desde grandes distancias la ciudad o localización en donde tendremos que entregar nuestro pedido y que en ese preciso instante de una manera bastante elegante se reproduzca ese determinado tema musical…te deja la piel totalmente erizada, sin mencionar el gran alivio y fuerte satisfacción que genera y que probamente también sienta el propio Sam al estar más cerca de su objetivo final.

El apartado gráfico y técnico tampoco se queda atrás. Death Stranding posee los mejores rostros que habremos podido contemplar en un videojuego gracias a un tremendo empleo del Motion Capture. Pero lo asombroso de los personajes no se queda allí ya que sus animaciones faciales son de auténtica locura, aspecto que está increíblemente acompañado por el perfomance del elenco. Si bien se tiene la creencia de que los videojuegos deberían contar sus historias a través de una narrativa en el que jugador tenga total interacción, a Kojima le sigue sin interesar esto por lo que ha incrementado y evolucionado todo lo que habremos podido observar con respecto a su anterior saga en términos de cinemáticas para estar a la altura de la historia que el nipón quiere transmitir. En cuanto los paisajes y entornos también hablamos de un título con grandes ambiciones, teniendo una alta probabilidad de que en ciertos segmentos queramos apreciar los majestuosos escenarios que nos hace aún más doloroso el hecho de no contar con el modo foto. A pesar de no existir una variedad tan notable en cuanto a dichos escenarios ni el hecho de que existas un ciclo día/noche, realmente se han percibido las suficientes como para mantener muy asombrado al jugador durante toda la partida. 

Hideo Kojima sigue a lo suyo. Death Stranding es una obra innovadoramente arriesgada y cautivadora. Puede que no alcance la excelencia jugable que, si pudo con Metal Gear Solid por el paso de los años, pero hay algo que si podemos dejar claro y es que el nipón a partir de ahora no solo será conocido como el sujeto que creo MGS. Death Stranding derrocha personalidad en donde los demás videojuegos son incapaces y nuevamente vuelve a presentar una historia única, de las que te hace enamorar por los personajes y el mundo gracias a una cantidad de material absurda en cuanto a contenido que logra llegar al éxtasis durante su inolvidable tramo final. La conexión que formaremos con el videojuego en caso de estar dispuesto a experimentar cosas nuevas es muy poderosa. 

1 comment

Leave a reply

Please enter your comment!
Please enter your name here

Debes leer

PS5 vs PS5 Digital. ¿No sabes cual versión comprar?

Conoce lo que necesitas saber para decidir cual versión de PS5 debes comprar, mas allá de la diferencia entre sus precios.